Economía naranja

Economía naranja: ¿cómo influye en los emprendimientos?

 

La economía naranja representada en las organizaciones que hacen de la creatividad una oportunidad de negocio, y conformada por sectores como: la cultura, software, videojuegos, diseño, entre otros; se convierte para Latinoamérica en la gran oportunidad para la generación de un cúmulo de empresas que, insertadas a las tecnologías modernas, reducirían las brechas de desempleo y desigualdad juvenil.

Distintas comunidades de los países de Latinoamérica, poseen una capacidad creativa inagotable que en algunos casos logra traducirse en empresas con resultados económicos positivos, aunque falta mucho por desarrollar para considerar a la región como potencia en esta economía, a pesar de la riqueza cultural que le caracteriza.

Cada país puede está diseñando y aplicando políticas de desarrollo para la economía naranja, pero la política no es la única responsable para el crecimiento emprendedor de la misma. Se requiere de la existencia de iniciativas y  organizaciones que ya estén sembrando semillas hacia el futuro de latinoamerica. La alta producción musical en distinto géneros y la existencia de organizaciones y músicos liderando la promoción del sector, conforman un gran clúster productor de emprendimientos representados en todos los nuevos grupos y artistas musicales.

La cultura y sus manifestaciones se convierten  a Latinoamérica en destino turístico obligado con una historia, patrimonios y costumbres por conocer y recorrer. La apuesta de países como México y Perú en este sentido, ha rendido frutos en cuanto a turismo se refiere, lo que le convierte en referentes para otras naciones como Ecuador, Colombia, Bolivia o Guatemala, entre otros, países con una oferta de cultura fuerte en patrimonio y con costumbres por descubrir.

Otro sector interesante por la experiencia fortalecida desde sus mercados internos, es el publicitario. En los medios y la publicidad, se puede encontrar el mayor volumen de empleos de la economía naranja, alineándolos con la producción de contenidos audiovisuales (Cine, TV, medios digitales). Los videojuegos es la mayor esperanza de la economía naranja con la posibilidad de convertirse en el sector transversal que dinamice a toda la economía ante los consumidores de la región y de otros países. Videojuegos, animaciones digitales,  realidad aumentada, son las apuestas para el empleo y emprendimiento juvenil; lo cual contrasta con el sector editorial que podría ser una víctima futura ante una sociedad que consume menos contenido impreso, y que probablemente se vea obligada a migrar a otro modelo de negocio (como ya algunas lo hacen) para mantenerse compitiendo en el mercado.

La moda es otro de los ases bajo la manga que tiene Latinoamérica para la creación de nuevos emprendimientos. En algunos países centroamericanos, recientemente  la industria de la moda es una gran empleadora e interesante generadora de divisas por las exportaciones.

Para terminar la reflexión, vale la pena reafirmar que el turismo ya es la punta de lanza para incrementar el emprendimiento en la economía naranja.

Las distancias entre los distintos destinos turísticos latinoamericanos históricamente ha afectado el crecimiento del número de viajeros, situación que viene cambiando por una comunidad de viajeros cada vez más interesados en descubrir una oferta turística que no ha sido del todo explorada y con características especiales impulsadas por un cambio en divisa que suele estar a favor de aquellos turistas internacionales con mejores ingresos, el turismo se convierte en la feria abierta todo los meses del año para promover la economía cultural y parte de la creativa de todas las ciudades latinoamericanas, y varias de ellas lo vienen entendiendo y preparándose para tal fin. 

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